Diario Inversor
Legal

Términos y aviso legal

Última actualización: 7 de octubre de 2026

En corto: Diario Inversor es una herramienta para ordenar y entender tu dinero. No es asesoramiento financiero ni fiscal: las cifras de impuestos son estimaciones para planificar y las decisiones son tuyas. Ahora mismo está en fase de pruebas y es gratis.

1. Aviso legal

En cumplimiento de la Ley 34/2002 de Servicios de la Sociedad de la Información (LSSI), el titular de este sitio web y de la app es:

2. Qué es Diario Inversor

Una aplicación web para registrar tu patrimonio, tus inversiones, tus ingresos y gastos y, si eres autónomo o tienes alquileres, estimar tus impuestos. Usarla supone aceptar estos términos y la política de privacidad.

3. No es asesoramiento

4. Tu cuenta

5. Fase de pruebas y precio

Ahora mismo el acceso es por invitación y gratuito. Es una versión en pruebas: puede tener fallos, cambiar o dejar de estar disponible temporalmente. Si en el futuro hay funciones de pago, te lo diremos con antelación y nunca se te cobrará nada sin que lo aceptes expresamente. Si el servicio cerrara, avisaremos con al menos 30 días para que puedas descargar tus datos.

6. Responsabilidad

Ponemos cuidado en que los cálculos sean correctos, pero el servicio se ofrece «tal cual». En la medida en que lo permita la ley, no respondemos de las decisiones de inversión o fiscales que tomes a partir de lo que muestra la app, ni de pérdidas indirectas. Nada de esto limita los derechos que te reconoce la normativa de consumidores ni la responsabilidad por dolo o negligencia grave.

7. Propiedad intelectual

El diseño, los textos y el código de Diario Inversor pertenecen a su titular, salvo las partes de código abierto, que mantienen su licencia (parte del código se basa en el proyecto Rumbo, con licencia MIT). Tus datos son tuyos.

8. Cambios en estos términos

Si los cambiamos de forma importante, te avisaremos en la app o por email antes de que se apliquen. Si no estás de acuerdo, puedes borrar tu cuenta.

9. Ley y tribunales

Se aplica la ley española. Si eres consumidor, puedes acudir a los tribunales de tu domicilio.